MÁS INFORMACIÓNArtículo de Andrés Jiménez: 'El partido perfecto'
LUIS MENDIOLA
VITORIA
TAU VITORIA - 63
REGAL BARCELONA - 84
Soberbio. Inmenso. Descomunal. El partido que el Regal Barça completó ayer en Vitoria será recordado durante mucho tiempo como una lección de baloncesto que el Tau tardará en digerir. Es verdad que el triunfo del Barça, rotundo, indiscutible (63-84), solo sirve para forzar el desempate y llevar la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga de nuevo al Palau. Allí se decidirá todo.
Pero lo que se vivió ayer en el Buesa Arena, con Dusko Ivanovic convertido en una estatua en la banda, fue un repaso en toda regla. Apareció sobre el parquet un conjunto espléndido, el Barça, que se fue agrandando conforme avanzaba el partido, que demostró carácter para superar la presión de un match ball en contra y otro como el Tau, al que el cuadro azulgrana borró de la pista como si se tratara de un puñado de júniors y acabó con los brazos bajados, sin saber cómo plantar cara.
El Barça recuperó ayer a Juan Carlos Navarro con minutos importantes, que era una de las piezas claves que echó de menos el martes, pero también recuperó a Andersen, a Ilyasova --que hizo olvidar su 0 de 9 del martes-- y las mejores sensaciones como equipo que había apuntado en ocasiones puntuales esta temporada, especialmente una soberbia defensa que dejó en 63 puntos al Tau, todo un récord negativo para el equipo que dirige Ivanovic.
"Nos merecíamos darle a nuestro público la oportunidad de ver el quinto partido en el Palau. Hemos hecho un partido muy completo. Pero tenemos que estar con los pies en el suelo, porque esto sigue muy abierto", admitió un feliz Xavi Pascual. "Hemos hecho un partido espectacular", subrayó Basile.Es cierto que el Regal Barça se fue al descanso por debajo en el marcador (42-41). Pero las sensaciones fueron totalmente distintas al partido del martes. El equipo azulgrana se mostró mucho más agresivo en sus acciones; buscó más acciones cerca del aro, Ilyasova especialmente; Lakovic sacó todas sus virtudes. Y, sobre todo, los azulgranas contaron con la presencia de Navarro, una ausencia clave en el tercer encuentro. El Tau, aun así, supo responder a cada acción del Barcelona porque contó con un inspiradísimo Rakocevic (16 puntos, con 4 triples, en el primer tiempo) que supo sacar a su equipo de todas las trampas que le preparó la pizarra de Pascual, con constantes cambios en los sistemas defensivos.
Pero la determinación del Barça estaba ayer a toda prueba y en un tercer tiempo de libro pasó por encima de su rival como una apisonadora, firmando un increíble parcial de 13-30 (del 41-40 al 54-70), que los barcelonistas lanzaron con un 0-10 en tres minutos. Basile desató las hostilidades con cinco puntos consecutivos; luego siguió Navarro con sus triples, y acabó redondeando el trabajo Andersen, con nueve puntos de un tirón.
FINAL EN EL PALAU
El Barça lo hizo todo perfecto. Todo. Anotó 5 de sus 6 tiros de dos y 6 de sus 9 triples en esos 10 minutos mágicos, que sirvieron para acabar con toda la resistencia del Tau. Quedó tan tocado el cuadro de Ivanovic que aún vio como las diferencias se disparaban a los 20 puntos (54-74) antes de anotar su primera canasta, ya incapaz de cambiar la dinámica.
"Hemos hecho un trabajo enorme, pero el quinto partido será muy, muy difícil", dijo Lakovic, avisando sobre lo que se avecina el próximo Jueves Santo en el Palau: un partido con tintes de final para los azulgranas, que se juegan el billete para Berlín.
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